“…Conseguindo unir numa única vida todas as estações: estações do tempo e estações da vida. São crianças no tempo certo. São jovens no ponto de mutação. São adultos plenos de sonhos. São velhos que completam o círculo da vida e que contam histórias para alimentar nossa alma.” — Daniel Munduruku
Por que a primavera floresce? Por que as folhas mudam de cor e caem? As nuvens são mesmo feitas de algodão? No 1º ano, essas inquietações não são apenas perguntas; são o motor de uma curiosidade genuína. Nosso currículo abraça esse espírito investigativo, ampliando a compreensão que cada criança tem de si, do outro e do mundo.
Mergulhamos nas páginas do livro “Estações”, de Munduruku e Marilda Castanha, e tivemos a honra de um encontro com o povo indígena Fulni-ô. Juntos, refletimos sobre a nossa relação com a natureza e como diferentes culturas percebem o passar do tempo.
Nas oficinas “Vivendo as Estações”, tomar chá e fazer tricô de dedo no inverno, impressão botânica na argila na primavera, brincar na praia no verão, frotagem com folhas no outono e construções com materiais recicláveis na sala de sustentabilidade foram algumas das possibilidades oferecidas para que as crianças pudessem identificar as características de cada estação do ano, sentir, expressar e vivenciar as emoções despertadas por cada uma delas, além de refletir sobre as ações humanas e seus impactos nas mudanças climáticas.
Ao longo desse percurso, também percebemos a passagem do tempo na Aula del Futuro. Em rodas de conversa refletimos sobre as diferentes fases da vida a partir do olhar das próprias crianças, com desenhos e produções escritas, compartilharam aquilo que mais gostam de viver na infância, suas projeções para a adolescência, desejos para a vida adulta e sonhos para a velhice. Entre imaginações, memórias e expectativas, perceberam que crescer é transformar-se continuamente, sem deixar de carregar consigo marcas, afetos e descobertas de cada etapa vivida.
Valorizar a vida é reconhecer que, assim como as estações do ano, nós também florescemos, mudamos e amadurecemos a cada momento.
Convidamos a todos a apreciarem nossa exposição e a vivenciarem esse ciclo conosco.
Equipe do 1º ano.
“…Consiguiendo unir en una sola vida todas las estaciones: las estaciones del tiempo y las estaciones de la vida. Son niños/as en el momento adecuado. Son jóvenes en el punto de transformación. Son adultos/as llenos/as de sueños. Son ancianos/as que completan el círculo de la vida y que cuentan historias para alimentar nuestra alma.” — Daniel Munduruku
¿Por qué florece la primavera? ¿Por qué las hojas cambian de color y caen? ¿Las nubes están realmente hechas de algodón? En 1.º de Primaria, estas inquietudes no son solo preguntas; son el motor de una curiosidad genuina. Nuestro currículo abraza ese espíritu investigador, ampliando la comprensión que cada niño tiene de sí mismo, del otro y del mundo.
Nos sumergimos en las páginas del libro Estaciones, de Munduruku y Marilda Castanha, y tuvimos el honor de encontrarnos con el pueblo indígena Fulni-ô. Juntos, reflexionamos sobre nuestra relación con la naturaleza y sobre cómo distintas culturas perciben el paso del tiempo.
En los talleres “Viviendo las Estaciones”, tomar té y hacer punto con los dedos en invierno, impresión botánica sobre arcilla en primavera, jugar en la playa en verano, realizar frottage con hojas en otoño y construcciones con materiales reciclables en la sala de sostenibilidad fueron algunas de las propuestas ofrecidas para que los niños y niñas pudieran identificar las características de cada estación del año, sentir, expresar y vivenciar las emociones despertadas por cada una de ellas, además de reflexionar sobre las acciones humanas y sus impactos en el cambio climático.
A lo largo de este recorrido, también percibimos el paso del tiempo en el Aula del Futuro. En círculos de conversación reflexionamos sobre las diferentes etapas de la vida a partir de la mirada del propio alumnado; mediante dibujos y producciones escritas, compartieron aquello que más disfrutan vivir en la infancia, sus proyecciones para la adolescencia, deseos para la vida adulta y sueños para la vejez. Entre imaginaciones, recuerdos y expectativas, comprendieron que crecer es transformarse continuamente, sin dejar de llevar consigo huellas, afectos y descubrimientos de cada etapa vivida.
Valorar la vida es reconocer que, al igual que las estaciones del año, nosotros también florecemos, cambiamos y maduramos en cada momento.
Invitamos a todos a disfrutar de nuestra exposición y a vivir este ciclo con nosotros/as.
Equipo de 1.er curso EFAI.