Gaudí fue, desde muy pequeño, un gran observador de la naturaleza. Le gustaba contemplar con atención sus formas, colores y texturas, inspirándose en las plantas, los animales, las montañas y todo aquello que encontraba a su alrededor. Esta conexión con la naturaleza estuvo siempre presente en su manera de imaginar y crear espacios.
Siguiendo esa inspiración, los estudiantes de 4.º y 5.º año crearon diferentes flores y elementos naturales que se integran en estos espacios y dialogan con las estructuras arquitectónicas que los rodean.
Al igual que Gaudí, los estudiantes exploraron la creatividad a partir de la naturaleza y utilizaron materiales sustentables y reciclables como telas, cartones de huevos, cilindros de papel higiénico, cajas de cartón y botellas de plástico. Con ellos crearon un campo de lavanda invertido, flores que vuelan, paneles florales y un tren floreado que recorre la Ciudad del Futuro.
De esta manera, transformaron materiales cotidianos en verdaderas obras de arte, demostrando que la arquitectura, la naturaleza, la imaginación y el cuidado del medioambiente pueden encontrarse en un mismo espacio.