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ERER propone una nueva mirada sobre la memoria negra en los barrios de Liberdade y Bixiga

La salida pedagógica invita a los educadores a descubrir otras capas de la historia de São Paulo y a reflexionar sobre la memoria, el sentido de pertenencia y el patrimonio cultural. 

Por: Marina Savioli | 26 de octubre de 2026 

Conocer una ciudad también significa reconocer las historias que no siempre están presentes en sus calles, plazas y monumentos. En São Paulo, Liberdade se asocia frecuentemente con la inmigración japonesa, mientras que Bixiga se recuerda por la presencia italiana. Estas referencias forman parte de la identidad de ambos barrios, pero no cuentan toda la historia de estos territorios. 

Desde esta perspectiva, la comisión de Educación para las Relaciones Étnico-Raciales (ERER) del Colegio organizó, el 24 de octubre, la salida pedagógica para educadores titulada «São Paulo en capas: memoria, territorio y cultura entre los barrios de Liberdade y Bixiga». La propuesta buscaba ampliar la mirada sobre la presencia negra en la formación de la ciudad, sus manifestaciones culturales y las memorias que, a lo largo del tiempo, han recibido menos reconocimiento. 

Liberdade: historias que perduran 

En Liberdade, la Praça da Liberdade y la Capela dos Aflitos ayudan a descubrir una historia que va más allá de la imagen actual del barrio. Construido en 1774, el antiguo Cementerio de los Aflitos acogía a personas esclavizadas, indígenas, pobres y condenadas a muerte. La capilla, erigida hacia 1779, es uno de los vestigios de esta memoria. 

El recorrido también incluyó el antiguo Largo da Forca, hoy vinculado a la Praça da Liberdade, un espacio que marcó la historia de las ejecuciones públicas en el São Paulo colonial e imperial. En las proximidades se encuentra la iglesia de Santa Cruz das Almas dos Enforcados, conocida como Igreja das Almas, construida en homenaje a las personas condenadas a muerte en aquel lugar. 

La iglesia se vincula  a la memoria de Francisco José das Chagas, conocido como Chaguinhas, un cabo negro condenado a muerte en 1821 tras participar en una revuelta militar motivada por reivindicaciones salariales. Según la tradición popular, la cuerda de la horca se habría roto durante la ejecución, lo que llevó a la multitud a reclamar su libertad. La historia de Chaguinhas pasó a formar parte de la memoria y la devoción popular de la zona. 

Las excavaciones arqueológicas realizadas en la región han sacado a la luz restos humanos y han reforzado la importancia histórica del lugar. Estos hallazgos muestran que la historia de una ciudad no se encuentra únicamente en sus monumentos más conocidos, sino que también perdura en vestigios que permiten recuperar trayectorias poco reconocidas. 

Otro hito de este recorrido se encuentra en la estatua de Madrinha Eunice, situada en la Praça da Liberdade. Deolinda Madre, como se la conocía, fue una de las pioneras de la samba en São Paulo y fundó en 1937 la escuela de samba Lavapés. Este homenaje contribuye a visibilizar la participación de las mujeres negras en la construcción de la cultura popular y en la historia de la samba en São Paulo. 

Tebas: ¿quién construyó São Paulo? 

En la zona de la Praça da Sé, la trayectoria de Joaquim Pinto de Oliveira, conocido como Tebas, pone de manifiesto la contribución de las personas negras a la construcción de la ciudad. Esclavizado y posteriormente liberado, Tebas fue un reconocido maestro de obras y cantero en el siglo XVIII. Entre sus trabajos destacan los realizados en iglesias y en la antigua fuente de Misericórdia. 

Su historia invita a contemplar el patrimonio desde otra perspectiva; además de observar los edificios, es importante reconocer quiénes los construyeron y valorar los conocimientos y las contribuciones que no siempre han recibido el reconocimiento que merecen. 

Bixiga: cultura, resistencia e iniciativas comunitarias 

En Bixiga, el recorrido se centró en espacios e iniciativas que reflejan la presencia negra en el barrio y la continuidad de sus manifestaciones culturales. El programa incluyó una visita al proyecto social Bateria 013, donde los educadores conocieron la iniciativa y conversaron con su creador, Mestre Guinho. 

El grupo también pudo conocer, a distancia, la Arena Bela Vista, un espacio que forma parte de los referentes comunitarios del territorio. El paso por este lugar permitió ampliar la mirada sobre las iniciativas que participan en la dinámica cultural y social del barrio. 

Otro momento destacado se vivió en el encuentro con André Felipe Meira da Silva, director cultural de la escuela de samba Vai-Vai. Durante la conversación, compartió algunos aspectos de la trayectoria de la agrupación y de la historia de Bixiga, relacionando la presencia de la escuela de samba con la identidad cultural del territorio. 

Fundada en 1930, Vai-Vai surgió de los encuentros entre sambistas vinculados al fútbol amateur y a las reuniones de percusión de la zona del antiguo arroyo Saracura. Su trayectoria representa la fuerza de la cultura afrobrasileña en el barrio y demuestra cómo la samba constituye también un espacio de memoria, identidad y resistencia. 

La visita a Bateria 013 y el diálogo con representantes de las iniciativas culturales de Bixiga enfatizaron cómo los proyectos sociales, las manifestaciones artísticas y los espacios de convivencia contribuyen a mantener vivas las tradiciones y a fortalecer los vínculos con el territorio. 

Quilombo Saracura: vestigios que cuentan historias 

Otro de los puntos destacados de la salida fue el yacimiento arqueológico del Quilombo Saracura, vinculado a la presencia histórica de una comunidad negra en Bixiga. Durante las excavaciones relacionadas con las obras de la futura estación 14 Bis de la línea 6-Naranja del metro, se encontraron materiales como cerámicas, vajillas, fragmentos de vidrio y objetos posiblemente relacionados con prácticas religiosas de matriz africana. 

Hasta 2026, se habían catalogado cerca de 110 000 piezas. Estos vestigios ayudan a reconstruir aspectos de la vida y las tradiciones de la población negra de la región, ampliando el conocimiento sobre la formación de São Paulo. 

El descubrimiento también invita a reflexionar: ¿por qué ha sido necesario excavar el suelo para que una parte de esta historia alcance una mayor visibilidad? La pregunta deja ver cómo algunas memorias reciben reconocimiento público, mientras que otras siguen teniendo una presencia limitada en los relatos sobre la ciudad. 

Aprender a reconocer distintas historias 

Al relacionar lugares, personajes, iniciativas sociales y manifestaciones culturales, la propuesta de ERER fomenta una reflexión sobre cómo se cuenta la historia y qué grupos ven reconocidas sus trayectorias. Los nombres de las calles, los monumentos y los espacios conservados también revelan decisiones sobre aquello que merece ser recordado. 

Esta perspectiva contribuye a una educación comprometida con la diversidad y con el reconocimiento de las distintas contribuciones a la formación de la sociedad brasileña. Sirve para conocer nuevos lugares, observar la ciudad desde otras perspectivas y supone una oportunidad para ampliar referentes y cuestionar visiones históricas incompletas. 

¿Conocemos realmente una ciudad cuando solo conocemos las historias que ha elegido mostrar? Esta pregunta resume la invitación de esta iniciativa reconocer las distintas capas de São Paulo, valorar las memorias históricamente invisibilizadas y comprender que preservar el patrimonio también significa preservar las historias de quienes construyeron y siguen construyendo la ciudad. 

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