EDUCACIÓN INFANTIL 5
Humanae: identidad, ancestralidad y pertenencia
¿Cómo reconocernos a nosotros mismos y al otro a partir de la diversidad que nos constituye? A partir de esta pregunta nació, en Educación Infantil del Colegio Miguel de Cervantes, un proyecto de investigación inspirado en Humanae, de la artista brasileña Angélica Dass.
Desarrollado en colaboración entre la profesora y representante del ERER en Educación Infantil, Vanessa Leitão, y la atelierista de Educación Infantil, Nataly Espadaro, el proyecto tuvo como objetivo abordar con los niños cuestiones relacionadas con la racialidad, la identidad, la pertenencia y la ancestralidad, valorando la diversidad presente en nuestra comunidad escolar.
Una mirada hacia uno mismo y hacia el otro
En las clases de Arte de Infantil 5, los niños iniciaron una investigación sobre el autorretrato, la identidad y la percepción de uno mismo y del otro. Al observar sus propios rostros y los de sus compañeros, exploraron líneas, formas y características como los ojos, el cabello, las sonrisas y otras particularidades que hacen única a cada persona.
A partir de esta mirada atenta, surgió una nueva investigación: los diferentes tonos de piel.
Para profundizar en la investigación, los niños conocieron el trabajo de Angélica Dass y su proyecto Humanae. En esta serie, la artista fotografía a personas de diferentes orígenes y utiliza como referencia una pequeña muestra de la piel, extraída de la región de la nariz, para identificar una amplia diversidad de tonos.
La propuesta de Humanae amplía la percepción sobre la diversidad humana y ayuda a cuestionar la idea de que existe un único tono de piel. Son innumerables los matices que forman parte de las personas y de sus historias.
Del aula a la comunidad escolar
Inspirados por esta investigación, los niños quisieron ampliar el proyecto más allá del aula. Así nació una caminata fotográfica por el colegio, durante la cual recorrieron diferentes sectores e invitaron a alumnos, profesores y empleados a participar de la experiencia.
A partir de las fotografías, fue posible observar la diversidad de tonos de piel presente en nuestra propia comunidad escolar. El registro se convirtió, así, en una oportunidad para conversar sobre representación, diferencias y pertenencia.
Más que identificar diferentes tonalidades, el proyecto propuso un ejercicio de mirada: mirarse a uno mismo, reconocer al otro y comprender que las diferencias forman parte de la construcción de nuestra identidad.
Una diversidad que nos representa
El resultado de este proceso es una exposición que reúne los descubrimientos de los niños y los registros de la comunidad escolar. La propuesta es una invitación a reconocer la belleza y la importancia de la diversidad, comprendiendo que cada persona es única y, al mismo tiempo, forma parte de una comunidad plural.
Al investigar los diferentes tonos de piel, los niños también investigaron quiénes somos, cómo nos percibimos y cómo percibimos al otro. Un recorrido de aprendizaje que transforma el arte en un espacio de diálogo, reflexión, representación y construcción del sentido de pertenencia.
- Foto: Ruan Santos
- Foto: Ruan Santos
- Foto: Ruan Santos
- Foto: Ruan Santos
- Foto: Ruan Santos
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- Foto: Ruan Santos
- Foto: Ruan Santos
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