El perfil del profesor del siglo XXI y las competencias del aprendizaje autorregulado
El encuentro de formación del Equipo de Tecnología Educacional del 17 de septiembre planteó la reflexión sobre la actividad docente y la construcción del aprendizaje autorregulado.

Por: Tatiana Maria de Paula Silva |14 de septiembre 2014.

Aprendizaje Autorregulado

Para pensar sobre la autorregulación, William Rosa, profesor de Arte de 1er ciclo, comenzó la discusión al afirmar que la autorregulación vincula la práctica directa e instantánea con el alumno con la finalidad de despertar la motivación externa para el trabajo.

En la búsqueda por mecanismos que despierten intencionalmente el desarrollo del aprendizaje autorregulado, el profesor mencionó cuatro referencias: la teoría de la autoeficacia, del psicólogo canadiense Albert Bandura; el ciclo de aprendizaje autorregulado presentado en 2002 por Barry Zimmerman; los aspectos cognitivos, emocionales y comportamentales de cada fase de la autorregulación, planteados por el psicólogo educativo Paul R. Princhit; y los estudios del profesor Pedro Sales Luís Rosário, fundador de la página web GUÍA (Grupo Universitario de Investigación en Autorregulación)*, que enfocan el uso de herramientas tecnológicas para promover la autorregulación.

Para William, la idea del aprendizaje autorregulado siempre presenta tres componentes: el de la motivación, que hace el puente entre el componente emocional y la cognición; el metacognitivo que, por medio del feedback procesal, desarrolla en el alumno la capacidad de entender sus propios mecanismos de adquirir conocimiento y desarrollar estrategias particulares de estudio y, por último, el componente comportamental, que mueve al alumno a organizarse y a programar sus actividades.

Para concluir, William destaca la necesidad de que el profesor, por medio de feedbacks constantes e inmediatos, modifique el proceso de autoevaluación del alumno y su relación con sus errores: “El profesor y la institución escolar deben crear contextos positivos para que el alumno pueda progresar y construir una percepción favorable de sí mismo y que al mismo tiempo generen emociones positivas y permitan enfrentar el error como un desafío para progresar y seguir adelante”.



Fotos: Silvio Luiz Canella

El perfil del profesor del siglo XXI

La oferta cada vez mayor de innovaciones tecnológicas que pueden contribuir de manera eficaz para el desarrollo de la autorregulación en los alumnos determina un constante cuestionamiento del papel del profesor. Carolina Ferrucci Monção, profesora de Geografía de Enseñanza Media, inició su intervención al provocar la reflexión entre los presentes: “¿ A quién corresponde formar alumnos con el perfil del siglo XXI, si no a los profesores que aún están vivenciando el proceso de transición hacia la educación tecnológica?”, dijo ella.

Asimismo, Carolina advirtió de la necesidad de que los educadores del siglo XXI compartan conocimiento, estrategias y construyan patrones que consideren el aprendizaje autorregulado y las innovaciones –softwares y aplicaciones –que puedan utilizarse con fines educativos.

Para ella, la tecnología es un camino sin vuelta que se presenta en todos los aspectos de la vida contemporánea y el profesor necesita reflexionar sobre cómo utilizar las innovaciones en su práctica educativa: “Para el gestor de un centro educativo, es necesario pensar en la formación de profesores como un apartado fundamental para la implantación de la tecnología y entender que no todos la incorporarán a la vez”, comentó Carolina.

Replantear la enseñanza, quebrantar los paradigmas, desconstruir las patrones existentes, buscar constante actualización y ponerse en el lugar del aprendiz. Carolina estimuló a los profesores a pensar en la implicación personal en el estudio y en la propia formación. Ella afirma que la búsqueda por mejorar el repertorio de conocimiento para apoderarse del saber es una característica del papel del profesor de cualquier momento histórico, pero esencial en los días de hoy: “Nuestro campo de actuación requiere ser muy consciente de nuestra función social”.